
Poco tiempo estuvo en manos de la familia Romero, pues tres años más tarde, en 1985, lo traspasaron al actual dueño, Ricardo Núñez Dorado, con lo que el establecimiento pasó a llamarse Casa Ricardo, ya sin tienda de comestibles, enteramente dedicado a vinos y bebidas y con una decidida orientación hacia lo que son las clásicas tapas, fiambres y cocina, de la tradición sevillana.
En la actualidad, Casa Ricardo está completamente renovada y se adorna con numerosísimas fotografías de personajes y temas cofradieros, y su ambiente evoca constantemente a la Semana Santa, con fondos musicales de marchas procesionales, vídeos de cofradías y la popular pizarra en que se van anotando todo el año los días que faltan para que la primera esté en la Campana.
Desde 2010, su hijo Ricardo Núñez ha tomado el relevo aportando una visión más actual sin renunciar a lo esencial.
En fin, un bar típico en el que se encierra el sabor más genuino del costumbrismo cofradiero sevillano.
Datos históricos investigados por José María de Mena.